Defender es un bioestimulante orientado a ayudar a la planta a reducir los efectos negativos asociados a enfermedades, especialmente aquellas que comprometen la vitalidad y el desarrollo del cultivo.
Su uso favorece la producción de moléculas fortificantes, como las fitoalexinas, compuestos naturales que participan en los mecanismos de defensa vegetal y pueden ayudar a limitar la replicación y propagación de virus.
Además, contribuye al transporte de nitrógeno necesario para la síntesis de proteínas, reforzando las barreras estructurales de las células vegetales y mejorando la capacidad de respuesta de la planta frente a situaciones de estrés biótico.
Defender también puede favorecer la activación de receptores de resistencia tipo NLR, implicados en la detección de patógenos y en la activación de respuestas defensivas. Asimismo, participa en rutas relacionadas con la biosíntesis de aminoácidos y compuestos secundarios, como la lisina, precursora de alcaloides con propiedades relacionadas con la defensa vegetal.